LA CÁLIDA BRISA DEL SUR (Capítulo 2)
2 Tocar fondo.- Desperté desorientado. Me había quedado dormido en el incomodo sofá del desangelado salón de mi nuevo hogar. El pantalón vaquero y la camisa seguían chorreando colgados sobre una de las sillas de la terraza, la chaqueta de cuero estaba empapada. Los calcetines, los calzoncillos y la camiseta tirados en el suelo formando una bola de tela mojada. Me sentía como debí sentirme cuando me parió mi madre treinta y ocho años atrás... Desnudo, temblando, indefenso, confundido, dolorido y molesto, obligado a salir contra mi voluntad de la seguridad y el confort del vientre materno. Me asomé a la terraza del apartamento envuelto al estilo romano con una vieja sabana de tacto áspero y olor rancio. El renacer de mi nueva vida no parecía muy prometedor. Tenía un terrible dolor de cabeza a consecuencia del alcohol y los músculos de la espalda contracturados de dormir en la misma postura sobre el incomodísimo sofá. Busqué en el pantalón el paquete de tabaco y saqué un ci...