EN EL 2013 UNA CRISIS DIFERENTE
Como era de esperar la extinción del mundo, así en plan, todos a una que el tortazo va a ser gordo, pensando en que si el mal es de muchos consuelo de tontos, o consolándome con que más tiene que perder el más tenga y como yo no tengo de nada que se jodan los ricos, no ha comenzado. Aunque fines del mundo acontecen todos los días, pero son a nivel individual, y como de esos hay tantos como personas y somos muchos millones de ellas, prefiero tocar un tema de esos superficiales, pero a los que me gusta buscarle su particular calado. En el año 2013 me toca sufrir otra crisis, nací en 1973, así que si llego a finales de mayo sin sufrir de avería irreversible, cumpliré las 40 castañas. Si no querías sopa, toma dos tazas, “pringao.” Porque es lo que dicen, que a los cuarenta sufrimos de una crisis cuyo principal síntoma es desear volver a ser joven, y para ello, se buscan estímulos rápidos y pasajeros más propios de gente con veinte. Uno quizá pueda pensar que...