DE LOS RECORTES, LOS ZORROS VOLADORES Y LAS NARANJAS.
Como en España somos de carácter manso para según que cosas, ligeramente aborregados y con tendencia a bizquear la vista hacia nuestro ombligo, nos pasa lo que nos pasa. Ahora nos han metido otro tajo a la economía familiar, ya castigada desde hace tiempo, a unos más que a otros, pero a todos en general. El I.V.A. al veintiún por ciento, hace solo unos meses al dieciséis(¡quién lo diría!), las prestaciones del paro reducidas, o la paga extra de Navidad de los funcionarios eliminada. Pero somos conformistas, aún hoy, hay quien discute que la vivienda no bajaría de precio. —Porque yo mi casa no la vendo por menos de lo que me costó. —Pero alma de cántaro, si no es por el valor que tú la ofrezcas, sino por el precio que te la compren, si te vieses obligado a venderla por cualquier circunstancia. — Pero es que eso nunca me va a pasar a mí. — Sí, sí,... eso mismo decía Gadafi en su país y le volaron los sesos. Asimilamos las últimas noticias como si de una ligera indi...