Todos vamos con prisa, una expresión muy común— “ No tengo tiempo”. Es cierto que entre el trabajo, llevar los nenes al cole, la cita para el médico o el dentista. Los compromisos sociales, la boda, el cumple o la visita de los amigos. Que además, te restan tiempo en preparativos, comprar el regalo, ir a la peluquería, hacer la compra. Toca pasar por la farmacia. Por el banco para devolver el recibo de los capullos del teléfono móvil. Por correos para el aviso que dejaron en el buzón, que espero no sea otra carta informando de una nueva multa de radar. La cita para la declaración de hacienda, donde siempre me atiende el más esaborío y me quedo con la duda de que lo haya puesto todo en la casilla correspondiente. Vuelta a recoger los nenes al cole, los llevas a la clase de inglés, la tutoría con la profe, —el niño tiene que leer más en casa porque en la clase no les da tiempo. Regresar a la morada. ¡Hogar dulce hogar! Preparar el baño, la cena, la ropa de los niños para el día siguie...
Comentarios
Publicar un comentario